LIMA.- Cada vez más turistas, sobre todo jóvenes, se animan en Perú a prescindir de la vía férrea para llegar a la ciudad incaica Machu Picchu y hacen el viaje a pie, por 48 kilómetros de senderos que remontan la cordillera y atraviesan maravillosos valles tropicales.
Durante el recorrido por el llamado “Camino del Inca”, que dura cuatro días y tres noches, los visitantes flanquean abismos y cruzan un cañón a través de un puente colgante, para llegar hasta el punto desde donde se ven, como una joya de piedra,los restos de Machu Picchu, descubiertos en 1911.
De apenas 32 mil hectáreas, este santuario arqueológico es el escenario de turismo ecológico y de aventuras más conocido y atractivo de este país.
La zona concentra una gran biodiversidad y, aunque la mayoría de viajeros lo ignora, los valles y laderas del “Camino del Inca” contienen alrededor de 350 variedades de orquídeas.
En este maravilloso escenario natural, los 74 mil 542 visitantes de 1999 y los casi 95 mil del 2000,dejaron entre cinco y siete toneladas diarias de basura, en su mayor parte objetos no biodegradables como botellas de plástico, y en algunos casos causaron incendios.
A partir de este año, los turistas “mochileros” tendrán que acatar un nuevo reglamento. En primer lugar ya no podrán ser tantos.
En los meses de temporada alta alrededor de mil 200 turistas emprendían cada día la aventura del “Camino del Inca”. En el 2001, no puede haber más de 500 personas simultáneamente en la ruta.
Los grupos de caminantes no pueden tener más de 40 personas, incluyendo guías y “porteadores”,como se conoce a los cargadores de tiendas de campaña, alimento y combustibles.
Además, los caminos se cerrarán un mes al año, parareparar el inevitable deterioro que provoca la marcha de tanta gente.
Se prohíbe cocinar o calentar alimentos utilizando leña, se destierra el uso de cocinas de kerosene y se implanta el uso obligatorio de cocinillas de gas.
Los porteadores (ninguno de los cuales debe llevar más de 25 kilos sobre sus espaldas) deben cargar hasta el final del viaje envases, residuos sólidos derivados de la preparación de alimentos y otros desperdicios.
Los turistas tienen que estar a cargo de agencias autorizadas, con personal adiestrado y porteadores registrados, sometidos a exámenes sanitarios y concientes de la preservación ecológica.
Las agencias turísticas serán responsables del cumplimiento de las estrictas normas de preservación incluidas en el “Reglamento de Uso Turístico de la red de Caminos del Inca del Santuario Histórico de Machu Picchu” , y deberán asumir la responsabilidad por las infracciones cometidas por los turistas a su cargo.








